Acabó tan rápido que ni siquiera me di cuenta que en esta playa solitaria solo mis huellas se estaban marcando en la arena...
Soltaste mi mano hace tanto tiempo, y yo: iluso, indefenso, empedernido y embobado... creyendo que tu aroma aun rodeaba la atmósfera, pero solo era el olor del olvido y la traición...
Los últimos rayos del sol, naranja muy tenue, casi dorados y un poco bronceados, traen a mi mente tu presencia que anhelaba tener en mi cercanía..
La imagen de tu sonrisa que llevaba conmigo todo el día..
Tus palabras eran la canción que complementaba mi poesía..
Tus ojos, cual aceitunas en su punto, eran el espejo de mi alma, donde veía una vida llena de ti: una vida que anhelaba vivir..
Y así todo quedó en solo anhelos y esperanzas perdidas
que repito ocasionalmente cada mañana gris
junto a mi mas fiel e inspiradora compañía
mi taza de café, mis cigarros y un pasado infeliz...
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