No se como ponerle un fin a todo este dolor
si mi cuerpo ya está harto de ser alimentado solo con orgullo
y aunque no quiera, cada que te veo percibo su olor
haciendo que mi rostro cambie de color...
Ese aroma ajeno a ti y a mi
que embriaga mis celos con tanta potencia
despertando una rabia que nunca sentí
lastimándome mas y mas mi esencia...
Es el aroma de la traición
que se interpone entre nosotros
que destroza esta herida relación
y nos deja tan solo como un despojo...
Son las ganas de saciar lo prohibido
que invadieron tu cuerpo y tocaron tu mente
que rompieron ese frágil hilo
y destruyeron por completo nuestro futuro y presente...
Y ahora solo existe duda y confusión
quemando nuestras almas perdidas
matando una a una cada ilusión
que anhelaba cumplir contigo en esta vida...
Ya no quedan versos de amor
o si los hay, no quieres escucharlos
solamente queda el amargo sabor
de saber que te estás marchando...
Dónde quedaron tus cálidos brazos
que rodeaban mi frío cuerpo?
acaso se han roto los lazos
del amor que jurabas eterno?
Mírame ahora, llorando por ti
rogando un perdón incoherente
esperando que llegue lo que pedí:
que no me saques de tu mente...
Matame ya con tus palabras frías
no me tortures con tu indiferencia
no tomes mas de mi esencia
pues no queda nada desde que reina tu ausencia...